ENTRE CONTRASTES…

Empecé mi viaje el diecinueve de junio en una ciudad que estaba esperando ansiosa la boda de su reina Victoria, después de estar unas horas en Londres y llegar cansada a Toronto. A pesar del sueño y el cansancio pase la noche entre despierta y dormida por el olor a viejas cabuyas de cigarros, olor que me hace reaccionar con síntomas alérgicos. El vuelo a la ciudad de México al día siguiente fue como revelador ya qué tuvimos que pasar encima del golfo y pensé en la cantidad de petróleo derramado.  Petróleo que en mi imaginación se convirtió en millones y millones de mariposas dispuestas a ser liberadas.

No había duda que viajar por el mundo ofrece serios contrastes, diferencias marcadas que van desde la preparación de complicadas comidas hasta la más variedad de corrientes filosóficas.  Con los pensamientos era necesario estar alerta porque, tratándose de una inexperta como yo, podía uno extraviarse fácilmente en un laberinto de ideas y nunca jamás encontrar la salida. De esa manera era la única forma de explicarme lo que sentía cuando el avión aterrizó en la ciudad de México después de haber dado media vuelta por el mundo entero. No era yo la única en visitar esa enorme ciudad, ya demasiados lo habían hecho antes por mí.  Mi caso no se diferenciaba mucho del de muchos otros incluso grandes aventureros intelectuales como “El Che” nuestra más, en estos momentos, preciada marca latinoamericana lo hizo. Yo tuve que llegar allí arrastrada por la necesidad de encontrarme y buscar esa verdad que todos buscamos, cometiendo el mismo error que la mayoría comete, pensar que la verdad se encontraba afuera de mi misma.

El aeropuerto tenía exactamente la misma fragancia que cualquier aeropuerto en Centroamérica podía despedir, caliente con extrañados aromas de café, chocolate, maíz y no menos una enorme cantidad de sudor que siempre tiende a revelarse en las sienes de los visitantes. Ya venía, menos mal supuse porque la ciudad era enorme, con cartas de recomendación hechas a través de páginas web; una costumbre muy utilizada en estos días, pero que si se lo cuentas a un viejo de esos que se quedaron vistiendo santos, te mira extrañado como queriendo fusilarte por semejante disparate.  Bueno, ese fue el motivo por el cual casi nadie supo adonde exactamente me dirigía, ni mi madre en El salvador que esperaba como siempre angustiada por mí, la angustia ya es costumbre no tiene nada que ver conmigo; pero de vez en cuando soy una buena excusa para tenerla preocupada.  Ni los amigos y colegas que dejaba atrás supieron tampoco que rumbo estaba tomando, pero se miraban preocupados unos a otros cuando trate de explicarles quienes eran los que me recibirían en medio de la ciudad de México, por eso callé, solo por el hecho de ser cómoda. De otra manera tenía que dar muchas explicaciones de cómo era que tenía el valor de llegar donde gente desconocida en un lugar desconocido.  Eso entonces de conocer es importante, casi todo el mundo tiene desconocidos, los conocidos son muy pocos y eso limita necesariamente la experiencia.  Por eso entre precaución y audacia tuve que olvidarme completamente del concepto de desconocidos para atreverme a aceptar que aquí bajo las estrellas todo y todos somos realmente viejos conocidos.

La familia que me recibió fue fabulosa, se trataba como sospeché desde un principio de viejos conocidos.  En menos de cinco minutos de contarnos como atolondrados tantas cosas que necesitábamos decir, decidieron que no podía en esos momentos vivir en otra parte que no fuera con ellos. Por lo menos era lo que fue necesario hacer, si hubiera sabido que se trataban de espíritus tan viejos visitando la tierra me hubiese alojado en un hotel, por lo menos esa noche hubiera podido dormir. Lo que se me revelo en sueños más tarde fue como para asustar a cualquiera, pues los espíritus de los viejos tatas que se encargaban de cuidar de esa morada al ver que había sido descuidada y no salude el lugar donde llegaba sin la debida reverencia, me visitaron en sueños y me obligaron a volar de cuarto en cuarto saludando cada átomo que allí se encontraba.  Esto no lo hicieron como podría creerse con el debido respeto hacia mi persona sino que me llevaron arrastrada por los salones de la gran casa martirizándome el cuerpo y quebrándome cada huesito que no estuviese ya quebrado con el susto.  No siendo lo suficiente me hicieron saludar a dos espíritus más que estando dentro de mi necesitaban ser atendidos.  Ese día era el veinte de junio sin lugar a dudas un día muy especial, el mismo día en un barrio de San Salvador se dio fuego a un bus completo lleno de pasajeros, los cuales todos murieron calcinados ya qué a ninguno se le permitió escapar.  Sin lugar a dudas estaba cerca la trasformadora de formas con su fuego abrazador intentando llamar la atención.

Pase más de quince días en Toluca tratando de aprender de mis nuevos y bondadosos pero duros maestros.  La paciencia de ellos fue enorme al comunicarse, como tratando con niños, de ensenarme las leyes del universo, tratando de explicarme todas las dificultades que tuvieron nuestros ancestros, mayas y toltecas entre muchos otros de esconder a simple vista un conocimiento demasiado importante para nuestro desarrollo espiritual.  No fue tan difícil después de todo, dado que la fuerza destructora del viejo mundo, no tenía la visión interna tan desarrollada y a simple vista, entre sus propios símbolos tergiversados, se pudo esconder una gran cantidad de conocimiento sin que tuvieran por ese entonces sospecha alguna.  Por eso mi gran maestro Alejandro Coyoli de Toluca alias Alefh y su querida compañera Eva-Tahejma me decían ese dicho “No hay mejor lugar para esconder los tesoros que en la casa del ladrón” un dicho que ha pasado de boca en boca entre buscadores del conocimiento.  Eso refiriéndose al hecho de que en cada iglesia cristina existan los símbolos que nos explican sin lugar a dudas nuestra verdadera procedencia, el hecho de ser grandes exploradores espaciales, de ser hijos de cada estrella del firmamento que observamos cada noche.  Bueno no había duda que la llamada intelectualidad Europea, no toda vale decirlo, se reía del hecho de que nos creyésemos tener un pasado tan lleno de epopeyas espaciales. Pero no me cabía duda después de experimentarlo en mi propia vida, que sí, que la ignorancia podía reírse.  Era necesario que se riese mientras le quedaba tiempo para sobrellevar una verdad que estaba a muy poco tiempo de ser revelada.  Conversando meses después con un amigo antropólogo del viejo San Salvador llegamos a la conclusión que la intelectualidad europea había por fin llegado a un trayecto en su desarrollo científico en donde podía humildemente admitir que realmente habían habido civilizaciones más avanzadas que las actuales.  Si no lo habían admitido ya oficialmente es porque estaban esperando definitivamente que las fuerzas del gobierno secreto mundial tomasen de nuevo el control sobre la humanidad escondiéndole nuevamente la verdad, aunque ya ese hecho nos parezciera imposible de lograr, creo que ya se dieron cuenta que hay muchos despiertos.

El trayecto a través de varias ciudades de México fue reconfortante, en vez de encontrar ciudades descritas en las noticias como verdaderas trincheras acorazadas con un poderoso armamento en contra del narcotráfico, encontré ciudades soñolientas con ganas de ser pintadas por manos traviesas.  Encontré gente deambulando silenciosa y despreocupada por las calles, encontré personas ocupadas en sus quehaceres sin ponerle más atención a la vida que a los mismos partidos de futbol que ofrecían por todos lados las pantallas de televisión por ser año del mundial. En donde no observé accidentes provocados por la decepción cuando la famosa selección mexicana perdió contra la paraguaya.  En Taxco, una bella ciudad blanca perdida entre montañas, no alcancé a ver ladrones de plata más que los muchos turistas que allí habíamos tratando lujuriosamente de llevarnos la mayor cantidad de metales y piedras posibles, engañados nuevamente por la necesidad de poseer algo que ya era nuestro.  Yo tenía tanta curiosidad por las iglesias que hacia forzosamente paradas para, tratar de arrancarle a cada una de ellas, alguno de nuestros tesoros escondidos y en donde mi ojo desentrenado siempre encontraba las mismas señales.  La trinidad, ajá el agujero negro de donde procedemos, ¡alto! voy muy de prisa, es mejor empezar más ordenadamente sin necesidad de atropellar a los demás.  Ok, nuestros símbolos, el logos solar que tienen los santos en sus cabezas, enseñándonos que tenemos necesariamente que pasar a través del crisol, del fuego trasformador del sol, hasta llegar a pulirnos.  Había además en cada iglesia un sacramento del altar, ese en donde a los sacerdotes les gusta colocar las hostias, si ese, en ese lugar medio donde se coloca la hostia para consagrar, tiene que ubicarse la tierra al ascender, una posición aterradora cuando las formas todavía te tienen seducido. No cabe duda que las apariencias engañan y que tenemos siglos de tratar de aprender que los sentidos todavía quieren reclamar su derecho a reinar. Por eso me gusta tanto la película Matrix, ya nos dijeron tantas veces la verdad y todavía el universo es tan bondadoso que utiliza todas las fuerzas que están a su disposición, incluso las que deseen que sigamos dormidos, para hacernos el favor de despertarnos.  Así una y otra vez encuentras las iglesias que exaltan el trabajo de hemisferio izquierdo o derecho del cerebro. Las blancas, las celestes todas con vírgenes nos revelan la cualidades de la gran madre, la santa Lucia una iglesia preciosa que encontré en san Cristóbal de las Casas nos cautiva con sus colores pasteles para que no se nos olvide el gran trabajo de la Vía Láctea siguiendo instrucciones de nuestra galaxia central, el trabajo de hacer vibrar el universo entero con su fuerza la cual trasforma nuestro ADN. A la par de esas iglesias encontramos aquellas que necesariamente tienen que ver con la parte lógica, racional y material de nuestro desarrollo, esas iglesias con más líneas rectas que curvas, más oscuras y demoniacas.  Esas iglesias con un crucificado en la carne que somos nosotros mismos viéndonos en la necesidad de vivir la densidad de nuestra tercera dimensión. Sin mucho en que pensar se me ocurrió los contrastes que existían entre nuestro “Che Guevara” y lo que yo andaba haciendo por esos lugares.  El empezó su recorrido de sur a norte, yo había desde el norte descendido al sur, pero ambos nos quedamos cautivados por el centro.  En esa Mesoamérica que tiene el don de ser purgatorio y apurar la purificación del alma, la personalidad y la mente.  Allí pasamos ambos un tiempo prudente, sin embargo la conciencia intelectual del Che era definitivamente más aguda que la mía, yo más ilógica buscaba la compañía de chamanes y brujos, él la compañía de políticos intelectuales tratando de mejorar las condiciones de nuestras sociedades. No era que yo fuese pesimista pero el pobre eligió un trabajo de titanes, yo siempre fui más cómoda, desde niña supe que el mundo tenía que cambiar de adentro hacia afuera. Estudie ciencias políticas para convencerme que ser político y mucho peor andar con políticos, aun peor tratándose de aquellos que se creen intelectuales y buenos, era una de las peores elecciones que un humano puede hacer, era mejor ser monje y tratar de pasar desapercibido que llegar a ser político tratando inútilmente de acelerar un proceso de transformación al que solo lograbas obstaculizar.  Si, por que la política solo había a la par de la religión ayudado a frenar nuestro derecho a que nos contasen la verdad.  Por eso los mayas y compañía americana no tenían tantos políticos sino chamanes una mezcla de médico, científico y sacerdote ritualista; suficiente para que necesitáramos mas. Incluso siguen siendo unos de los mejores médicos que existen, no por gusto mi querido Alefh en Toluca, siendo médico, andaba con mezclas raras de pócimas preparadas en el secretismo, sabiendo que todavía existen aquellos que quieren deshacerse de nuestra magia.  No hay duda que así como la intelectualidad mundial por fin se encuentra en un desarrollo que les hace aceptar la pobreza intelectual nuestra y la poca sabiduría que tenemos, dentro de un futuro mediato tendremos la capacidad de entender todos la capacidad de curación del sonido, una técnica utilizada mucho por nuestros hermanos orientales, budistas, hindúes, nepaleses y otros.  El sonido como re-estructurador atómico es capaz de trasformar la figura geométrica en la que estamos encerrados. Si porque hablando de simbolismos no se nos puede olvidar el gran símbolo de la cruz. La cruz o el cubo tetragramaton de donde se origina la palabra Dios, la cruz y la necesidad de encontrar al final nuestro centro a través de normas y leyes.

Las ciudades suroccidentales de Guatemala ofrecían un mosaico que podía componerse al gusto del observador. Un mosaico digno de mi era esa mezcla de fragancias de aguas de rosa, que la población del lugar más en Chichicastenango y lugares afines rociaba en las iglesias pidiéndole infinidad de presentes a la gran Diosa dadora; junto con ese aroma a velas prendidas y grandes sueños con que los jóvenes mochileros llegados de todas partes llegan a realizar.  Pero también me tentaba un mosaico tejido con música de Green Day, Silvio Rodríguez, Alux nahual, Aborígenes y bordados huipiles hecho entre sueños y lagrimas tratando de ser adoptados. No había duda que el lugar era para que los Dioses transitaran sin mucha prisa, un lugar del cual yo no quería volver a menos que tuviese todavía aventuras encomendadas por la tierra y los cielos.

Por eso se me obligo a seguir mi trayectoria hacia el Sur, siguiendo el llamado de la población a la cual el corazón me decía que tenía que aprender a amar a pesar de todas sus aparentes faltas.  Llegue a San Salvador donde una madre preocupada y enferma me esperaba.  Una madre que le gustaba vivir en una casa con remiendos en todas las paredes.  Que tiene cuadros de santos, calendarios, relojes, espejos y hasta toallas con la santa cena colgados junto con todos los muertos de la familia. Una madre que esta peleada con la vida y a la cual la vida le juega inoportunas travesuras.  Un día tenía que llegar que yo la aceptase como ella es, sin estar reaccionando ante todo lo que hace, dice o siente.  Pensé que la vida me colocaba de nuevo ante ella para ver cómo iba a reaccionar y si sería capaz de graduarme esta vez.  El comienzo no fue fácil pero después de unos días y algunos rozones pude finalmente perdonarme todos los sentimientos encontrados que ella me provocaba.  Pude finalmente terminar con los sentimientos de culpa y los remordimientos que la ignorancia había causado en mi hasta entonces.  Ignorancia que, casualmente como dice la gente, resulta ser la carta quince del tarot , el diablo, con todos los símbolos de la sabiduría utilizados erróneamente.

Cuando mi viaje comenzó allá en el Norte de Europa deje atrás una relación cansada y sin futuro, que dio lo mejor de sí al ser karmática y mental. Una relación que al final me liberó de la carga dura del pasado malentendido, una relación que permitió conquistar poco a poco mi presente. Una relación llena de errores pero igualmente importante en mi proceso de iluminación, sin ella no hubiese sabido nunca que errores eran los cometidos una y otra vez.  Llegando a Mesoamérica el lugar que había elegido para mi proceso de sanación se encargo la gran madre de probar no una sino un par de veces mi necesidad de encontrar a alguien que yo creyese fuera el elegido.  Otra vez buscando afuera de mí y cometiendo los mismos errores pensando que existía mi alma gemela.  Poco a poco al ver que mi conexión con el alma me ofrecía lo que necesitaba y no lo que deseaba se apareció alguien que hiso que todo mi cuerpo emocional se enamorara.  Una persona que consiguió mover con sus feromonas todo mi arsenal energético y falto de pasión de hacia años.  Sin embargo ese ser parecía ensimismado en el reino de los sentidos, el reino de la materia y de todos sus engaños olvidando nuestra infinita conexión.  Yo enloquecida de dolor al encontrarlo y tener que permitir que siguiera su destino no tuve más remedio que soltarlo.  No tuve más remedio que entregárselo a las estrellas sabiendo que cuidarían de él.  El proceso fue el más doloroso que he vivido quizás por haber pensado que ya estaba equilibrada, que había encontrado mi centro, que mi cuerpo de deseos puros estaba ya sobrepuesto a los deseos de la pasión.  Pero la arrogancia se apodero de mi y la Diosa, no creyendo suficiente mi purificación, me hiso pasar por la experiencia de sentir la fuerza de las emociones y su poder transmutador y creativo.  El universo del alma te da lo que necesitas y no lo que deseas. Al entender que tenía que separarme de su vida y de su destino por el momento, por razones para mi aparentemente absurdas, me di cuenta que cuando yo sintiera de nuevo esa fuerza de atracción magnética que la madre me dono seria la razón de mis suspiros quizás otra alma. No podía olvidar que los procesos eran cíclicos y que se revelaban en ese ir y venir de sentimientos e ideas y que quizás no era un alma tu alma gemela sino el universo entero ya integrado.

Siguiendo mi proceso de sanación con mi subjetiva percepción de país, de alma gemela y de familia que tenia fue mi tarea increíblemente dolorosa, en mi cuerpo se revelaba la falta de energía y al mismo tiempo una paz infinita se apodero de mi mente. Los pensamientos tuvieron la dignidad de aquietarse y mi alma se lleno de ideas. No tenía dudas que pensar en el Che Guevara de vez en cuando me había servido para integrarlo a mi nueva visión, no de mártir, pero sí de legitimar la perspectiva que eligió como liberación de procesos más allá de las formas materiales. Había servido para entender sus procesos emocionales que no tenían nada que ver con los designios de una moral fallida que estaba amenazada con ser destruida para siempre a medida que nuestra vibración y poder sanador se incrementara.

Anuncios

Un comentario sobre “ENTRE CONTRASTES…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s